¿Quieres revalorizar tu vivienda? O ¿Quizás quieres modernizarla y adaptarla a tus gustos actuales? Si es así, es posible que estés planteándote hacer una reforma integral del domicilio y, ante esto, estés preguntándote si es mejor una reforma integral o por partes.

No hay una respuesta correcta, ni única. Puede que en una situación determinada prefieras quitarte la reforma de golpe y en otra ir poco a poco y por partes. Como es una decisión complicada y que afectará a tu día a día, vamos a analizar ambas partes para ayudarte a tomar una decisión.

Reforma integral

Una reforma integral es hacer cambios en toda la casa o casi toda. No es un simple “lavado de cara”; consiste en renovar todo: suelo, ventanas, puertas… vamos, una reforma que te afecta al día a día en tu hogar.

Se trata de una reforma que requiere un alto presupuesto y una importante inversión de tiempo. Asimismo, poner toda la casa patas arriba, supone un problema para vivir en ella. Es posible que tengas que buscar otro sitio en el que pasar el tiempo que dure la obra, por lo que antes de tomar la decisión, debes pensar detenidamente que es lo que necesitas actualmente.

Sin embargo, tiene ventajas. Por ejemplo, si lo haces todo a la vez, solo tendrás que hacer trámites -buscar profesionales, materiales, recoger las coas, limpiar…- una sola vez.

La vivienda quedará como nueva de golpe y se verá fácilmente que los cambios pegan todos con todos y nada desentona ni hay una parte que se ve más anticuada o moderna que otra.

Reforma integral por partes

Esta opción cada vez la escogen más personas para realizar la reforma en toda la casa. En este caso, los cambios se dividen y se dan prioridad a unos sobre otros para empezar a renovar lo más urgente.

Con una reforma por partes, el presupuesto que necesitas es más moderado y puedes ir ahorrando poco a poco mientras vas haciendo los cambios. Además, tu casa no queda completamente inutilizada, por lo que puedes seguir viviendo en ella.

Sin embargo, el principal inconveniente es que nunca la llegas a ver nueva del todo y la obra se alarga mucho en el tiempo. Parece que estás en una obra continua y, aunque la vivienda no quede completamente inutilizada, el día a día igualmente se trastoca.

También puede ser que la primera parte reformada te de la sensación de quedar desfasada o que al cambiar las tendencias tengas que utilizar diferentes materiales para cada estancia o que el estilo difiera un poco.

¿Reforma integral o por partes? ¿Cuál es la mejor opción?

Como ya hemos comentado, depende de la situación de cada persona. Si prefieres quitártelo de golpe y tienes el dinero necesario, apuesta por la reforma integral. En cambio, si tu presupuesto es más limitado y no te importa que la reforma tarde algo más, ir por partes puede ser una buena opción.

 

En cualquiera de los dos casos, ponte en contacto con nosotros y consulta el presupuesto sin compromiso ¡Que nada pare tu reforma!